Queso Mahón-Menorca Son Vives: el sabor más auténtico de Menorca en versión curada y semicurada
El queso Mahón-Menorca Son Vives, elaborado con leche cruda de vaca y siguiendo el método tradicional menorquín, es un homenaje al paisaje, al clima y a la historia de la isla. En EL PALADAR puedes disfrutarlo en sus versiones curada y semicurada, dos propuestas artesanas con personalidad propia, perfectas para los paladares más curiosos y exigentes.
Queso Mahón-Menorca Son Vives: curado y semicurado artesano de leche cruda de vaca
En Menorca, el queso no es solo un producto gastronómico: es cultura, tradición y paisaje en estado puro. Entre las fincas que mantienen vivo este legado se encuentra Son Vives, un lugar donde se sigue elaborando queso Mahón-Menorca con leche cruda de vaca de forma artesanal, como se ha hecho siempre en la isla.
En EL PALADAR puedes disfrutar de este tesoro gastronómico en dos maduraciones que conquistan a primera cata:
- Queso curado Mahón-Menorca Son Vives , intenso, complejo y lleno de matices.
- Queso semicurado Mahón-Menorca Son Vives , más cremoso, aromático y muy versátil en cocina.
En este artículo te contamos cómo se elabora este queso con leche cruda, qué diferencia al curado del semicurado, cómo disfrutarlo al máximo y por qué merece un lugar protagonista en tu tabla de quesos, en tu cocina y en tu mesa.
Queso Mahón-Menorca Son Vives: tradición menorquina en cada pieza

El queso Mahón-Menorca Son Vives nace en una finca donde el ritmo lo marcan las estaciones y el trabajo diario con los animales. La leche procede de vacas propias, ordeñadas cada día, y no se pasteuriza, lo que permite conservar mejor su riqueza natural y la expresión genuina del entorno.
Este detalle —el uso de leche cruda de vaca— es una de las claves de su carácter. La leche cruda aporta una mayor complejidad aromática, más matices en boca y una sensación de autenticidad que lo distingue de otros quesos más estandarizados. Cada pieza es el reflejo del pasto, del clima y de la forma de trabajar en Son Vives.
El resultado es un queso con:
- Textura cuidada, que evoluciona desde una firmeza cremosa en el semicurado hasta una pasta más compacta en el curado.
- Aromas lácticos, mantecosos y ligeramente tostados en el curado, con notas más frescas y lácticas en el semicurado.
- Sabor equilibrado, que combina acidez moderada, toques salinos y recuerdos de mantequilla, frutos secos y especias suaves.
Y todo ello elaborado siguiendo un proceso tradicional, donde la mano del quesero lo es todo.
Queso curado vs queso semicurado Son Vives: dos personalidades de un mismo origen
Aunque comparten origen, leche y método de elaboración, el queso curado Mahón-Menorca Son Vives y el queso semicurado Mahón-Menorca Son Vives ofrecen experiencias muy diferentes en boca. La diferencia está, sobre todo, en el tiempo de maduración y en cómo este transforma su textura, aroma y sabor.
Queso semicurado Mahón-Menorca Son Vives: cremoso, aromático y muy versátil
El queso semicurado Mahón-Menorca Son Vives suele madurar entre unos 2 y 5 meses. Es el punto ideal para quienes buscan un queso con personalidad, pero todavía amable, fresco y muy fácil de disfrutar tanto solo como en recetas.
En nariz predominan las notas lácticas frescas, mantequilla, yogur suave y toques de heno. En boca se percibe:
- Una textura firme pero elástica, que se deja cortar bien pero se funde agradablemente.
- Sabor equilibrado: ni demasiado suave ni excesivamente intenso.
- Un final ligeramente ácido y salino, que invita a seguir comiendo.
Es un queso perfecto para:
- Tablas de quesos variadas, como opción “intermedia” entre los más suaves y los más potentes.
- Fundir en bocadillos, sándwiches o cocas saladas.
- Rallar o laminar sobre ensaladas templadas, verduras asadas o platos de pasta.
Queso curado Mahón-Menorca Son Vives: intensidad, carácter y profundidad de sabor
El queso curado Mahón-Menorca Son Vives lleva la experiencia un paso más allá. Su maduración suele superar los 6 meses, lo que concentra los sabores y transforma la textura en una pasta más firme, con una mordida más marcada y, en ocasiones, ligeros cristales de maduración.
En cata, el curado se distingue por:
- Aromas intensos: mantequilla tostada, frutos secos, toques de cuero limpio y un recuerdo de bodega.
- Sabor más profundo: notas salinas más pronunciadas, una acidez integrada y un final largo y persistente.
- Textura más compacta, ideal para cortar en tacos o lascas finas.
Es el queso ideal para:
- Disfrutar solo, con un buen pan de masa madre y aceite de oliva virgen extra.
- Acompañar vinos con cuerpo, cervezas especiales o incluso destilados suaves.
- Dar un toque de personalidad a platos de autor o recetas sencillas que busquen un punto gourmet.
En resumen: si buscas cremosidad, versatilidad y un carácter más accesible, elige el semicurado. Si prefieres intensidad, profundidad y una experiencia más contundente, el curado es para ti. Y si te cuesta decidir… lo mejor es probar los dos.
Elaboración artesanal con leche cruda de vaca: así se hace el queso en Son Vives
En Son Vives la elaboración del queso Mahón-Menorca con leche cruda de vaca sigue un proceso tradicional donde cada gesto cuenta. No hay prisas ni atajos: solo conocimiento, paciencia y respeto por la materia prima.
Ordeño y recogida de la leche: frescura desde el origen

Todo comienza con el ordeño diario de las vacas de la finca. La leche se recoge fresca y se trabaja directamente allí, sin largos transportes ni esperas innecesarias. Lo más importante: no se pasteuriza.
Al emplear leche cruda, la leche conserva:
- Más matices aromáticos propios del entorno.
- Una textura más rica y compleja en la cuajada.
- Un carácter único en cada lote, ligado al momento del año y a la alimentación de las vacas.
Cuajado: el nacimiento del queso

La leche se calienta suavemente y se le añade cuajo natural. Con ello se produce la transformación de la leche en una cuajada firme y elástica. Aquí se empieza a definir la estructura del futuro queso.
El control de la temperatura y del tiempo de cuajado es clave para obtener la textura adecuada y garantizar que el queso evolucione correctamente durante su maduración.
Corte y desuerado: dando forma a la personalidad del queso
Una vez formada, la cuajada se corta en pequeños granos. Este paso permite separar el suero y concentrar la parte sólida. Cuanto más pequeños son los granos, más seco tiende a ser el queso; de ahí la importancia del buen criterio del elaborador.
Después, la cuajada se remueve con cuidado y se calienta ligeramente. De este modo, la masa se va compactando y adquiriendo la consistencia necesaria para ser moldeada sin perder jugosidad.
Moldeo y prensado: el sello característico del Mahón-Menorca

La masa resultante se introduce en moldes cuadrados, una de las señas de identidad de este tipo de queso. Después se prensa a mano y se ata con un paño de algodón, que deja las marcas típicas en los bordes: esas esquinas redondeadas tan reconocibles en el queso Mahón-Menorca.
Este prensado manual ayuda a expulsar el suero sobrante y a fijar la forma definitiva de la pieza, además de contribuir a la textura final.
Salado: clave para el sabor y la conservación
Una vez desmoldado, el queso se somete al salado, que puede hacerse a mano o sumergiendo las piezas en salmuera durante 12 a 14 horas. La sal no solo actúa como conservante natural, sino que es un factor decisivo en el desarrollo del sabor.
Un salado adecuado logra un equilibrio perfecto entre el toque salino, la preservación de la pieza y la evolución de sus aromas durante la maduración.
Maduración: tiempo, paciencia y cuidado diario

Llegados a este punto, los quesos pasan a las cámaras de maduración, donde reposarán desde un mínimo de 2 meses hasta más de 6, en función de si van a convertirse en semicurados o curados.
Durante este periodo:
- Las piezas se giran regularmente para asegurar una maduración homogénea.
- Se untan con aceite y, en ocasiones, con pimentón, lo que favorece el desarrollo de la corteza y aporta matices al perfil aromático.
- La pasta interna se transforma, gana complejidad y el sabor se vuelve más concentrado y profundo.
Es en la maduración donde el queso revela su verdadera personalidad: más suave y cremoso en el semicurado, más intenso y estructurado en el curado.

Cómo disfrutarlo: maridajes y momentos perfectos para el queso Mahón-Menorca Son Vives
Un queso con tanta personalidad merece ser disfrutado con calma y en buena compañía. Aquí tienes algunas ideas para sacarle el máximo partido tanto al semicurado como al curado Mahón-Menorca Son Vives.
Temperatura y corte: dos detalles que marcan la diferencia
- Saca el queso de la nevera unos 30-40 minutos antes de consumirlo para que alcance la temperatura ambiente y exprese mejor sus aromas.
- El semicurado se disfruta muy bien en tacos o cuñas, mientras que el curado luce especialmente en lascas finas.
- Utiliza un cuchillo bien afilado y, si es posible, específico para queso, para no romper demasiado la pasta.
Maridajes para el queso semicurado Mahón-Menorca Son Vives

El semicurado agradece acompañamientos que respeten su equilibrio:
- Vinos blancos jóvenes, con buena acidez, o tintos ligeros poco tánicos.
- Cervezas lager o de estilo suave y refrescante.
- Fruta fresca: uvas, manzana, pera o incluso higos cuando están en temporada.
- Pan de campo, regañás o colines crujientes.
Maridajes para el queso curado Mahón-Menorca Son Vives
El curado pide aliados con más carácter:
- Vinos tintos con cierto cuerpo, crianza o reserva, e incluso vinos generosos secos.
- Cervezas artesanas de estilo ale, más complejas.
- Frutos secos (almendras, nueces, avellanas) y membrillo o mermeladas de frutos rojos.
- Un buen aceite de oliva virgen extra en crudo y pan rústico.
Recetas fáciles con queso Mahón-Menorca Son Vives

Aunque disfrutarlo solo ya es un placer, el queso Mahón-Menorca Son Vives también puede convertirse en el protagonista de recetas sencillas pero espectaculares. Aquí van algunas ideas.
Tosta de queso semicurado Son Vives, tomate y aceite de oliva
Ideal como aperitivo rápido o cena informal.
- Rebana pan de buena calidad y tuéstalo ligeramente.
- Coloca encima láminas de queso semicurado Son Vives.
- Añade rodajas finas de tomate, una pizca de sal y orégano.
- Termina con un generoso hilo de aceite de oliva virgen extra.
El calor del pan fundirá ligeramente el queso, potenciando su textura cremosa y su sabor lácteo.
Coca salada con queso Mahón-Menorca, verduras y hierbas
Perfecta para compartir en comidas informales.
- Extiende una base de masa de coca o pizza fina.
- Cubre con una mezcla de cebolla, pimiento y calabacín previamente pochados.
- Ralla o lamina queso semicurado Son Vives por encima.
- Hornea hasta que la masa esté crujiente y el queso ligeramente dorado.
- Termina con unas hojas frescas de albahaca o tomillo.
Patatas gratinadas con queso curado Mahón-Menorca Son Vives
Una guarnición sencilla convertida en plato de lujo.
- Corta patatas en rodajas finas e hiérvelas ligeramente (unos minutos).
- Colócalas en una fuente de horno con un poco de nata líquida o leche evaporada.
- Ralla generosamente queso curado Mahón-Menorca Son Vives por encima.
- Hornea hasta que las patatas estén tiernas y la superficie, dorada y crujiente.
El curado aportará un sabor intenso y un gratinado dorado irresistible.
Ensalada templada con lascas de queso curado Mahón-Menorca Son Vives
Una forma ligera y elegante de disfrutarlo.
- Prepara una base de hojas verdes (rúcula, canónigos, espinaca).
- Añade frutos secos tostados y alguna fruta fresca (pera, manzana o uvas).
- Aliña con aceite de oliva virgen extra, vinagre suave y una pizca de sal.
- Termina con lascas finas de queso curado Son Vives justo antes de servir.
Premios y distinciones de los quesos Son Vives

Gracias al trabajo realizado desde que la quesería Son Vives abrió sus puertas en 2016, los quesos Mahón-Menorca de leche cruda de vaca han sido reconocidos en algunos de los certámenes más prestigiosos del sector. Estos premios avalan la calidad artesanal y el cuidado que hay detrás de cada pieza de queso.
- World Cheese Awards 2019-20 – Super Gold: uno de los reconocimientos internacionales más importantes para los quesos de Son Vives.
- World Cheese Awards 2018-19 – Silver y Bronze: doble galardón en una misma edición, que confirma la regularidad y el nivel de sus quesos.
- GourmetQuesos – Campeonato de los Mejores Quesos de España 2019: finalistas en la categoría de quesos de vaca curados.
- GourmetQuesos 2017 – Medalla de bronce en la categoría de quesos de vaca jóvenes.
- GourmetQuesos 2016 – Primer premio en la categoría de quesos de vaca jóvenes.
Estos galardones, obtenidos en pocos años, demuestran que detrás del queso Mahón-Menorca Son Vives —tanto en su versión curada como semicurada— hay un proyecto sólido, comprometido con la calidad y con el sabor más auténtico de Menorca.
Por qué comprar queso Mahón-Menorca Son Vives en EL PALADAR
En EL PALADAR seleccionamos productos que cuentan historias: la de quienes los elaboran y la de los lugares de donde proceden. El queso Mahón-Menorca Son Vives encaja a la perfección con esta filosofía.
Al comprarlo en nuestra tienda online:
- Te aseguras de recibir un producto auténtico, artesanal y tratado con cuidado durante todo el proceso de selección y envío.
- Disfrutas de la comodidad de recibir el queso curado o el semicurado Son Vives en casa, listo para tus tablas y recetas.
- Puedes completar tu pedido con otros productos gourmet que maridan a la perfección: vinos, embutidos, panes artesanos, dulces tradicionales, etc.
Si ya tienes claro cuál es tu estilo, puedes ir directamente a cada ficha de producto:
- Para sabores intensos y persistentes: comprar queso curado Mahón-Menorca Son Vives .
- Para una experiencia cremosa, equilibrada y muy versátil: comprar queso semicurado Mahón-Menorca Son Vives .
Preguntas frecuentes sobre el queso Mahón-Menorca Son Vives
¿Cómo conservar el queso Mahón-Menorca en casa?
Lo ideal es mantenerlo en un lugar fresco, seco y protegido de cambios bruscos de temperatura. Si lo guardas en la nevera, envuélvelo en papel alimentario o en un paño ligeramente humedecido, y colócalo en la parte menos fría. Antes de consumirlo, deja que tome temperatura ambiente para disfrutar mejor de sus aromas.
¿Se puede congelar?
No es lo más recomendable, ya que la congelación puede alterar la textura del queso. Si necesitas conservarlo durante más tiempo, es mejor comprar piezas más pequeñas y consumirlas en un plazo razonable manteniendo una correcta conservación en refrigeración.
¿Qué cantidad de queso por persona se recomienda?
Depende del contexto, pero como orientación general:
- En una tabla con varios quesos: unos 40-60 g por persona de cada tipo.
- Si el queso es el protagonista (por ejemplo, en una cata): entre 80-100 g por persona.
¿Es mejor el curado o el semicurado?
No hay uno “mejor” que otro, simplemente son distintos. El queso semicurado Mahón-Menorca Son Vives es perfecto para quienes buscan equilibrio, cremosidad y versatilidad. El curado es la opción ideal para los amantes de los sabores intensos y de los quesos con carácter. Lo perfecto, si te gusta experimentar, es tener siempre los dos en casa.
Conclusión: un queso con identidad, cremosidad e historia
El queso Mahón-Menorca Son Vives, tanto en su versión curada como semicurada, es mucho más que un simple queso: es la expresión del carácter menorquín, del trabajo paciente en la finca y de una forma de entender la artesanía y el sabor.
Su elaboración con leche cruda de vaca, el uso de métodos tradicionales y el cuidado en cada etapa, desde el ordeño hasta la maduración, dan como resultado piezas con alma propia: cremosas, auténticas y llenas de matices.
Si quieres llevar a tu mesa el sabor más puro de Menorca, solo tienes que elegir tu estilo:
- Queso curado Mahón-Menorca Son Vives – para quienes buscan intensidad y profundidad.
- Queso semicurado Mahón-Menorca Son Vives – para quienes disfrutan de la cremosidad y la versatilidad.
En EL PALADAR te lo enviamos directamente a casa, listo para ser el protagonista de tu próxima tabla de quesos, de tus recetas o de ese momento especial que estás deseando celebrar. Solo te queda una duda por resolver: ¿por cuál vas a empezar?

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