Carrito
No hay productos en el carrito
Idioma
QUESO DE OVEJA CURADO ANTIGUA QUESERIA (3,3kg. Aprox.)

QUESO DE OVEJA CURADO ANTIGUA QUESERIA (3,3kg. Aprox.)

Queso curado de leche pasteurizada, con un mínimo de 6 meses de curación. La textura en boca es mantecosa en los semicurados y algo granulosa en los más curados. Pruébalo con higos secos, pasas, dátiles y similares, nos ayudarán a realzar el sabor. Ver más

  • Sku 031102
Descripción

QUESO DE OVEJA CURADO ANTIGUA QUESERIA (3,3kg. Aprox.)

  • INGREDIENTES: Leche cruda de oveja, sal, cuajo, fermentos lacticos, conservantes (E-252, E-1105), lisozima de huevo.
  • TIPO: Oveja
  • ORIGEN: Zamora Queso de leche cruda, pasta dura con sabor intenso y aceitoso.
  • ZONA: CIUDAD de SANSUENA, un Queso Zamorano de carater unico, cuya fermentacion se  realiza con la propia bacteria natural de la leche, sin adicion de conservantes.

 

Queso curado de leche pasteurizada, con un mínimo de 6 meses de curación.

Con una textura muy agradable y un sabor exquisito, fruto de la paciencia del maestro quesero que le da el tiempo necesario para su maduración. Se trata de un queso graso, de sabor intenso y fuerte, y con un punto ácido. En los quesos muy curados aparece un punto picante. El gusto que nos deja en la boca es agradable y muy característico de la oveja manchega.

Su conservación óptima es entre +5º y +10º C.

El queso manchego es de forma cilíndrica y con las caras planas. Tiene la corteza dura y limpia con las impresiones de los moldes. El color de la corteza puede ir del amarillo pálido al verdoso-negro. La pasta es compacta y firme, de color blanco marfil o amarillento.

La textura en boca es mantecosa en los semicurados y algo granulosa en los más curados.

Para poder apreciar todas las cualidades del Queso Manchego, necesitamos tener en cuenta un par de cosas para antes de degustarlo.

Muchas veces se dice que el queso se tiene que comer a temperatura ambiente, pero como la temperatura no es la misma en invierno que en verano, lo mejor es marcar una temperatura. Entre 16º y 18º seria la temperatura idónea para degustar éste queso. Si lo conservamos dentro de la nevera tendremos que sacarlo unos 30 minutos antes.

Los trozos no tienen que ser muy grandes. Si nos ponemos un pequeño trozo en la boca y lo mantenemos un rato, podremos apreciar todos los sabores que desprende este fantástico queso.

Lo podemos cortar a tacos para picar en un aperitivo, en triángulos no muy gruesos, tanto para picar como para hacer un bocadillo o sobre una rebanada de pan tostado.

El queso también es un excelente postre. En Francia es muy típico encontrarse la tabla de quesos en las cartas de postres de los restaurantes. En España, poco a poco, también lo podemos encontrar.

Lo primero que nos viene a la cabeza es la asociación del queso con el vino. Sin embargo tenemos que tener en cuenta que si lo que queremos es hacer una cata de vino, no será una buena opción acompañarla con queso. Comer éste alimento antes de catar un vino nos disminuirá la capacidad de percibir todos sus sabores, ya que la grasa del queso bloquea las moléculas del sabor del vino.

Por el contrario, si lo que queremos es degustar un buen queso o una tabla de quesos, nada mejor que hacerlo bebiendo vino. Es uno de los mayores placeres que nos puede dar la gastronomía.

Los quesos manchegos curados maridan muy bien con vinos con cuerpo y crianza. Vinos de Rioja, Ribera del Duero o Priorat, pueden ser un buen ejemplo.

Los quesos semi-curados o tiernos también se pueden degustar con vinos blancos, rosados o vino tinto joven.

Una buena opción de maridaje también sería con Fino o Manzanilla.

A diferencia de lo explicado con el vino, la cerveza potencia el sabor del queso. Sus levaduras, toques afrutados y florales, combinan muy bien con cualquier tipo de queso.

Muchas veces hemos visto tablas de quesos combinadas con frutos secos. Comerlos entre queso y queso, nos ayudará a limpiar la boca y así no mezclar sabores. Buenos ejemplos de ellos son las nueces y las avellanas. Los pistachos y las almendras también maridan muy bien.

Por otro lado, los higos secos, pasas, dátiles y similares, nos ayudarán a realzar el sabor de los quesos curados.

No nos podíamos olvidar del pan. Para degustar un buen queso manchego no existe nada mejor que una rebanada de pan tostado con aceite de oliva virgen. Un buen bocadillo de queso para desayunar o merendar también es una buena opción.

Opiniones

Tiempo de carga: 0.518 segundos